Accidentes

Accidentes domésticos en el domicilio. Responsabilidad civil frente a terceros.

Cuando vivimos en un inmueble podemos causar daños respecto de los cuales hemos de responder. Muchos de los accidentes se producen en la cocina, por ejemplo, por la inflamación de una sartén en el fogón de la cocina, que se propaga por la campana extractora y muebles contiguos, etc…

¿Soy el inquilino de la vivienda?

El tema de los daños causados en una vivienda genera conflictos cuando nuestra condición en la misma es la de poseedor no propietario, es decir, la de inquilino.
Si bien existe una obligación del propietario de realizar en la vivienda todas las obras de conservación para su adecuado uso, el inquilino se obliga a comunicar lo antes posible la necesidad de las mismas.
Se entiende que el inmueble se entrega por la propiedad en perfecto estado y en condiciones de habitabilidad. Por todo ello, el inquilino responde normalmente del deterioro o pérdida que tuviese el bien arrendado.

Problemática de los incendios

De los daños causados por incendios domésticos (utilización de una tostadora, plancha, radiador, etc…) responde siempre el inquilino. Ha de incurrir en negligencia, porque es quien utiliza la vivienda. Para no responder tendrá que probar que actuó con diligencia y no ha sido culpa suya.

Se presume, por tanto que la responsabilidad compete al inquilino cuando no se conoce la causa del incendio  y es imputable al usuario del bien.

Es el inquilino, como señala la Jurisprudencia quien tiene el control de la situación y de las circunstancias del inmueble arrendado. Es el poseedor de la vivienda o del inmueble. Será él quien responderá frente a terceros de los daños que dicha posesión les ocasione. Por ello, los terceros afectados no podrán dirigirse al propietario. Será el inquilino quien ha de probar su falta de culpa para verse exonerado de culpa.

Como se trata de una cuestión muy controvertida y problemática, les invitamos a consultarnos cualquier duda que la cuestión pueda plantear.