Acoso Ocasional: delito de «acoso callejero»

El acoso ocasional, también llamado «acoso callejero», es el nuevo delito que se recoge en nuestro código penal.

Concepto

Algo muy común, en la actualidad, es escuchar como un hombre jalea o «halaga» a una mujer desconocida por la calle.

A través de miradas libidinosas, comentarios, juicios físicos en voz alta o gestos, el hombre reafirma su derecho a inmiscuirse en la atención de la mujer, definiéndola como un objeto sexual y obligándola a interactuar con él.

El «acoso callejero» es un fenómeno que padecen casi exclusivamente las mujeres, a excepción de algunos casos puntuales. Las personas que realizan este tipo de comportamiento, son generalmente hombres, también con algunas excepciones puntuales.

Estas formas de actuar, serán constitutivas del delito leve de acoso ocasional. En casos más graves, hablaríamos del delito de agresión sexual, en una escala de menor a mayor gravedad.

Un ejemplo de ello, lo encontramos en una noticia de reciente actualidad https://www.lne.es/gijon/2021/07/12/detenido-gijones-45-anos-acusado-54935888.html

Delito leve de acoso ocasional

Será considerado autor de este delito quien se dirija a otra persona con expresiones, comportamientos o proposiciones de carácter sexual que creen a la víctima una situación objetivamente humillante, hostil o intimidatoria, sin llegar a constituir otros delitos de mayor gravedad. El acoso sexual ocasional será perseguible previa denuncia de la persona perjudicada. Contempla tres opciones de penas: de 5 a 30 días de localización permanente, trabajos en beneficio de la comunidad durante el mismo periodo temporal o multa de uno a cuatro meses.

Su escenario no será sólo la calle o vía pública, por ello se le ha denominado coloquialmente «acoso callejero». También podrá ser cometido en recintos privados como cines, museos, conciertos, bares, discotecas, etc.

Estos comportamientos generan en la víctima sentimientos negativos, desagradables, incómodos y molestos. Por ello, el que éstas conductas sean, por primera vez, sancionadas penalmente, tiene como único fin, su erradicación.

Análisis

Unos estudios realizados sobre el acoso verbal a una amplia muestra de mujeres demuestran que el 72 % no consideraba apropiado silbar a una mujer por la calle. Que cualquier increpación de un hombre a una mujer en el espacio público es acoso. 

Que el hecho en sí moleste a la víctima o no, que le parezca que es una tontería, no marca que lo sea, objetivamente hablando. Por ello, este delito será perseguido, previa denuncia de la víctima.

También podrían ser considerados «acoso callejero», acciones de las que ni siquiera la víctima es consciente, como grabarla, sin su permiso, en una terraza, andando por la calle o en la playa, un acto cada vez más habitual, desde que existen los smartphones. 

El tiempo y los juzgados nos irán indicando qué comportamientos serán propios de este novedoso tipo penal. http://www.celolegal.com/contacto/

Las personas quieren sentirse bien, cómodas y libres en cualquier espacio