Bebes no deseados: delitos contra los recién nacidos.

Bebes abandonados


Este verano he tenido conocimiento de noticias muy tristes relacionadas con el abandono o la muerte de recién nacidos. Es alarmante que en la actualidad se sigan abandonando y asesinando bebes cuando existe la posibilidad de renunciar a los mismos y cederlos en adopción.

Bebes no deseados: renunciar a un bebe

Se trata de un proceso totalmente anónimo que impide difundir la identidad de la madre biológica cuyos datos son totalmente confidenciales.

La manifestación de renuncia se firma en presencia de dos testigos (profesionales sociales o sanitarios del hospital). Si la mujer es menor de edad y no está legalmente emancipada, deberán firmarla además sus representantes legales.

No pasa nada porque una madre renuncie a su hijo. Estas mujeres gestan, paren y dan a su bebes en adopción con todas las garantías. Es un procedimiento totalmente legal que no tiene ningún tipo de consecuencia penal para sus progenitores.

Delitos contra los recién nacidos https://www.lne.es/gijon/2019/09/24/bebe-asesinado-gijon-madre/2533978.html

Lo que sí constituye delito es abandonarlo en la calle, en un contenedor, en la puerta de una casa o iglesia o en un portal. Los bebés son seres indefensos respecto de los cuales existe la  obligación de cuidarlos y alimentarlos. El Código Penal castiga “el abandono de un menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, con la pena de prisión de uno a dos años”. Si lo hacen los padres o tutores la pena de prisión se incrementa, igual que si las circunstancias del abandono implican un peligro para la salud del pequeño.

Por otro lado, siempre constituirá delito de asesinato la muerte dolosa de un recién nacido con penas de más de quince años de prisión, que son agravadas cuando la víctima es un recién nacido (persona especialmente vulnerable por razón de su edad).

Estos son los delitos cometidos cuando alguien encuentra en un contenedor de basura un recién nacido. Aparece vivo y en el peor de los escenarios muerto junto al cordón umbilical.

Procedimiento de renuncia

Antes del nacimiento hay que ponerse en contacto con los Servicios Sociales de la ciudad donde se resida para dar los datos personales y explicar los motivos que han llevado a tomar la decisión de renunciar. A continuación, los Servicios Sociales notificarán el caso a los servicios de protección de la infancia, dependientes de los gobiernos de cada comunidad autónoma, para que el niñ@ sea inmediatamente tutelado y protegido cuando nazca.

La entrega del bebe deberá hacerse justo después del parto. Tras el parto, la madre deberá firmar el documento de renuncia de potestad del menor. Una vez que el bebe recibe el alta médica, éste será recogido por los servicios de protección y entregado a un centro o familia de acogida, a esperas de una familia adoptiva.

Plazo de reflexión

De acuerdo con el Convenio Europeo de Adopción se establece que la madre biológica tiene un mes y medio para dar marcha atrás en la decisión de entregar a su hij@. Pasado el plazo, el juzgado la citará en el procedimiento de adopción, donde dará su consentimiento para entregar la tutela de su hij@ a la familia adoptiva. Firme la resolución de adopción, la misma será definitiva y ya no hay marcha atrás. El niño o la niña adoptados tendrán el nombre y apellidos de sus padres adoptivos, lo cual se inscribirá en el Registro Civil correspondiente.

Se trata de un procedimiento con final feliz y bueno para todos sus protagonistas.