Compraventa de finca rústica

Compraventa de finca rústica en documento privado o público.

¿Es válida la compraventa de una finca rústica en contrato privado?

El contrato privado, que firman comprador y vendedor en todas sus hojas, quedando cada parte con un original, es plenamente válido. Sus efectos jurídicos son distintos al documento público o notarial.

Diferencias:

El contrato privado no se puede inscribir en el Registro de la Propiedad y, por ello, no se puede oponer frente a terceros.

El público o notarial está dotado de fe pública, al haber intervenido un notario, y es directamente inscribible en el Registro de la propiedad. Es directamente ejecutable y tiene plena fuerza probatoria frente a terceros.

Coincidencias:

Se firme un contrato de compraventa privado o uno público, ambos son iguales en el pago de impuestos, dando lugar al impuesto de transmisiones a cargo del comprador.

En algunas comunidades autónomas, como Galicia, el comprador estará exento de pagar este impuesto.

Seguridad jurídica

Firmar un documento privado de compraventa de finca rústica, aunque haya algún testigo que firme el documento, tiene menos garantías para el comprador. En casos de doble venta por el vendedor, siempre será preferente el que primero la inscribe en el Registro de la propiedad. Todo ello, sin perjuicio de las acciones judiciales que tenga el comprador que firmó el documento privado frente al vendedor.

Requisitos que ha de reunir el contrato:

Datos identificativos del comprador y del vendedor. En el caso de ser varios vendedores por tener la finca en copropiedad, deben constar los datos de todos los cotitulares (nombre, apellidos, D.N.I y dirección completa). Si comparece algún testigo, identificación del mismo con los mismos datos.

Datos descriptivos de la finca rústica, dirección y situación, polígono, parcela, referencia catastral, superficie y linderos. Si se encuentra libre de cargas y de arrendatarios.

Especificación del precio total, plazos de pago si los hubiere. Establecer un plazo para elevar el documento privado a público en la notaria, si así se pactase, en el caso de una reserva o arras.

Establecer cómo se distribuyen los gastos del contrato de compraventa. Normalmente se establece que son todos del comprador (Impuesto de transmisiones, Notaría y Registro).

En cuanto al I.B.I. del año en curso en el que se realiza la compraventa se hará cargo del mismo el vendedor.

Al tratarse de un bien rústico, no se genera impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana o plusvalía municipal.

Si tiene dudas ¡Consúltenos! http://www.celolegal.com/contacto/

Siempre recomendaremos inscribir los inmuebles en el Registro de la Propiedad