Economía Colaborativa: la uberización

 ECONOMÍA COLABORATIVA

Cuando hablamos de “uberización” nos estamos refiriendo a los nuevos modelos de negocio que están transformando el mercado tradicional y nuestra economía.
Estamos hablando de plataformas digitales de intermediación y que prestan servicios al consumidor.

REGULARIZACIÓN

Oímos hablar de UBER, plataforma que actúa en el ámbito del transporte y los consumidores la utilizan para viajar. De su denominación, surge la raíz del término “uberización”.

Las plataformas de economía colaborativa en las que, gracias a Internet, unas personas ponen a disposición de otras diversos bienes y servicios: una casa o habitación en alquiler, un trayecto compartido, un coche o una plaza de garaje.

Tenemos que diferenciar las plataformas puramente intermediarias y neutrales de las que ejercen control sobre el servicio que prestan.

Ejemplos:

UBER, propiamente dicha, nace para viajar, poniendo en contacto vehículos con conductor y viajeros.

BLABLACAR, esta plataforma nace para viajar, compartiendo coche.

DELIVEROO, surge para proporcionar comida a domicilio.

AIRBNB como plataforma que surge para proporcionar alojamiento.

NORMATIVA

En cuanto a su regulación,  Europa y España, están en pañales. Tienen muy poco desarrollo jurídico.
Todas estas plataformas digitales tienen en común el que son algo más que proveedores de servicios. Son mediadores que cuentan con cierta infraestructura y personal laboral. Actúan en distintos sectores: turístico, transporte, hostelería, etc…

Pero, ¿hay alguna limitación de su actividad? ¿hay una tendencia a la liberalización de la economía?

Hay que regular estos nuevos modelos de negocio que se están imponiendo a fin de poder solucionar los conflictos que puedan surgir, la responsabilidad derivada de incumplimientos,…

Si su actividad va más allá de la puesta a disposición de información o contacto entre usuarios, de forma que controlan la actividad económica de sus partícipes, ya no los consideraremos intermediarios puros y por ello tendrán su grado de responsabilidad. A modo de ejemplo, tener un accidente en un coche de Uber.

ESTUDIO POR LOS TRIBUNALES

Europa

La Justicia Europea ha dictado una sentencia, en el mes de diciembre de 2017, que considera a UBER una empresa de transporte y no una simple plataforma digital de intermediación. Está obligada a trabajar con licencia y no puede ser operada por conductores particulares. Esta sentencia abre la posibilidad de dar ese tratamiento a otras plataformas de economía colaborativa. Sin embargo habrá que estar al caso concreto.

España

El Tribunal Supremo, en sentencias de 24 y 25 de enero de 2018, analiza el régimen aplicable en relación a Uber, resolviendo si se encuentra dentro de la normativa de transporte o si se sitúa en la ley de servicios de la sociedad de información y en la Directiva europea de servicios. Señala que Uber, mediante la aplicación epónima, establece al menos el precio máximo de la carrera, recibe este precio del cliente para después abonar una parte al conductor del vehículo y ejerce cierto control sobre la calidad de los vehículos, su idoneidad y el comportamiento de los conductores, lo que en su caso, puede entrañar la exclusión de éstos. De todo ello deriva que el régimen sancionador aplicable a los operadores que desarrollan su actividad a través de estas plataformas sea el propio establecido en la regulación de los transportes terrestres.

CONCLUSIÓN

Economía colaborativa digital: una recién llegada que ha venido para quedarse y crecer con nosotros. Su desarrollo jurídico se irá plasmando en el futuro sin que existan soluciones cerradas.