REGISTRO DE LA PROPIEDAD

Registro de la Propiedad: la Inscripción Registral

El Registro de la Propiedad es un organismo donde se inscriben, entre otros, las titularidades de los inmuebles. Sin embargo, muchas fincas rústicas y urbanas que pertenecieron a nuestros abuelos y luego pasaron a nuestros padres nunca tuvieron necesidad de inscribirse a su nombre, es decir, pasar por el Registro de la Propiedad.

Seguridad jurídica

Cuando queremos comprar un bien inmueble, podemos informarnos en el Registro de la Propiedad pertinente, si el bien está inscrito, a quien pertenece y si está libre de cargas (embargos, hipotecas, etc…).

La inscripción en el Registro de la Propiedad no es obligatoria porque su inscripción no es constitutiva del dominio sino declarativa del mismo. Sin embargo, este trámite, resulta muy recomendable y supone ventajas para los dueños de un bien inmueble. La función principal del Registro de la Propiedad es dar fe pública registral. El Registro de la Propiedad hace públicos los hechos, actos y derechos inscritos para quienes tengan legítimo interés en conocerlos.

La transmisión de un inmueble se vuelve más compleja si este no está registrado. Además el comprador no podrá obtener la concesión de un crédito hipotecario si el inmueble no consta inscrito. La inscripción registral del inmueble es obligatoria para poder constituir una hipoteca sobre el mismo.

¿Cómo se inscribe en el Registro de la Propiedad un inmueble de nuestros abuelos que nunca se inscribió?

A esto se le llama Inmatriculación y se pueden seguir varios procedimientos. Además habrá que conseguir determinada documentación, como un título inmatriculable acompañado de la certificación catastral descriptiva y gráfica en términos coincidentes con la descripción que del inmueble se hace en el título. Ha de estar catastrado a nombre del transmitente o adquirente. Se ha de publicar en edictos el acto inmatriculante. Se podrá tramitar ante Notario o en el Juzgado.

Otras deudas

Por otra parte, no podemos olvidar que pueden existir determinadas deudas, que no constan en el Registro de la Propiedad. Nos referimos a los inmuebles sometidos a la ley de propiedad horizontal. En el caso de las comunidades de propietarios, será necesario, para efectuar la adquisición del inmueble pedir al administrador de la comunidad un certificado de deudas del inmueble en cuestión. En ese certificado tendremos que asegurarnos que el inmueble en cuestión, no adeuda cuotas ordinarias ni extraordinarias (las derramas). Aunque una derrama se haya acordado en una Junta de Propietarios, anterior a la compraventa del inmueble, y la misma se vaya a abonar mediante cuotas aplazadas futuras, el nuevo propietario deberá asumir tales deudas, tal y como dispone la Ley de Propiedad Horizontal.